En todos hay un escritor. Por más escondido que este se encuentre. Algunas veces se manifiesta y quiere ser la voz de muchas voces y la de uno mismo. Ser testigo y narrador de nuestra historia, amigo y enemigo de nuestros miedos y alegrías, tratar a la realidad como una igual, subyugar lo indomable y liberar lo oprimido. Combatir la intolerancia en una guerra sin cuartel a palabra suelta. Desafiar a nuestra propia inteligencia y re-definir las reglas en las cuales se basa nuestra ya tan reestructurada sociedad. Pero lo más importante sea, tal vez, la indescriptible sensación que nos produce, el dibujar con nuestras palabras en la imaginación de otros.

Bienvenidos.

C.A.

jueves, 4 de septiembre de 2014

RECICLANDO EL ISLÁM.


Y pensar que yo la conocía a ISIS como una de las diosas egipcias, que entre otras cosas estaba vinculada a la maternidad y el nacimiento. Hoy la misma palabra, sigla o nombre me hace pensar en la muerte, pero no en la muerte como parte de la vida, como un momento místico que a todos nos llega. Hoy, ISIS me implica terror, muerte, asesinato, barbarie.

Terrorismo, terrorismo de Estado, asesinatos en masa, genocidios, guerras, ¿no son acaso sinónimos en su esencia? Sí, claro, son escalas distintas. No es lo mismo hablar de genocidio que un asesinato, la masividad de uno está en un contexto diferente al otro, pero en su más pura esencia, allá en el fondo, ¿no se trata de privar de la vida a un tercero? Sobre esto pensaba hace algunos días cuando de casualidad fui a parar a una noticia en la web sobre las últimas de un grupito llamado ISIS.

¿Qué es el ISIS? Bueno, es una sigla en inglés cuyo significado es Islamic State of Iraq and Syria, y es en verdad uno de sus nombres, porque también se lo llama DAESH en los países árabes, así como ESTADO ISLÁMICO por estos pagos. ¿Bueno, pero qué es el ISIS, DAESH o el ESTADO ISLÁMICO? Es uno de los tantos grupos radicales, no oficiales, no dirigentes de un estado legítimo que justifican sus acciones con un pretexto dado. Definidos así parecen no diferir de otros grupos esparcidos por el mundo entero, generalmente tildados de “terroristas” por los Estados a los que se oponen. Pero el Estado Islámico, cuya bandera negra flamea hoy por hoy en varias ciudades de Irák y Siria viene con un viento que lo impulsa, viento más fuerte de lo que en pleno SXXI estamos habituados a ver. El Estado Islámico, es un supuesto califato formado por un grupo suní (grupo mayoritario dentro del mundo islámico) y es fundamentalmente el resultado de la división de Al Qaeda, cuya parte en Irak fue paulatinamente aprovechando los conflictos en ese país y la guerra civil en Siria para adquirir cada vez más poder. A través de los meses, este grupo que comenzó con ataques a pequeños poblados fundamentalmente Chiíes (minoría en el mundo islámico), fue avanzando en una red de matanzas, violaciones y conquistas en el nombre de Dios que nos hicieron volver a acordarnos de las cosas obscuras de las que son capaces los hombres en el nombre del Creador. Ellos usan un método no oficial, no bombardean con sus submarinos a la espera en las costas como lo hacen los “Jueces del mundo” en el nombre del bien contra el mal, de hecho se cagan en los oficialismos. Habiendo aclarado que sus actos responden a Dios y no a los estándares internacionales, los miembros de este grupo arrasan con los pequeños poblados como solíamos leer o ver en películas que relataban los hechos de los “bárbaros” en siglos antes de Cristo. Pero adivinen qué: ellos también luchan para que “el bien triunfe sobre el mal”. Ellos avanzan a través del terror, y el pánico que causan incomoda al mundo civilizado, mientras que las catástrofes bélicas impulsadas por los diplomados en modales y actos civilizados han dejado al mundo de rodillas durante siglos mediante algo igualmente sucio, pero estéticamente más aceptable: la guerra.

El ISIS no es cosa muy diferente a Al Qaeda. Por si no lo recuerdan, Al Qaeda es una de las mayores organizaciones terroristas del mundo, creada por su líder Osama Bin Laden, quien se mantenía en el anonimato para la opinión pública cuando era un mercenario entrenado y financiado por el gobierno de los Estados Unidos de América, esa nación que muy solidariamente siempre vela por la seguridad de todos los ciudadanos del mundo, que siempre combate el mal para extender los brazos de los ángeles y llenar las sociedades de bondad. Pero un día Osama se amaló de golpe, como lo hizo Saddam Hussein, quien era “el bueno” mientras bancado por las potencias occidentales masacraba iraníes, kurdos y otras etnias para frenar la entonces floreciente revolución islámica de Irán. Al igual que Saddam, Osama de repente se amaló. Llegó un punto que Osama se cambió de bando, o al menos eso dicen, eso “sabemos”. Llegó un momento que según los informes gubernamentales de los EEUU, Osama pasó a ser el malo de la película, pues aparentemente ya no mataba soviéticos (que bien sabemos siempre fueron los malos en todo, sino pregúntenle al 007) sino que ahora mataba estadounidenses y defensores de la libertad. Entonces nació Al Qaeda y entonces hubo muchos atentados, cayeron las torres gemelas, “un avión” (que en las grabaciones parece más bien un proyectil) se estrelló contra el pentágono, y mágicamente la familia Bin Laden (amiga cercana de los Bush) fue escoltada por la guardia presidencial para abandonar el país norteamericano en menos de lo que parpadea un colibrí (si es que parpadea), mientras su hijo se convertía en verdugo. Y así arranco todo, así arrancó Al Qaeda, y años después, con el mismo origen surge este movimiento que hoy tiene al medio oriente en jaque.

El ISIS, que va en busca de recuperar territorios como el norte de África (los países del Magreb), España y lo que alguna vez le perteneció al antiguo imperio otomano, declara solemnemente que cualquiera que no se convierta al Islam deberá atenerse a las consecuencias. Ahora, uno pensaría que leyendo el Corán las conclusiones a sacar serían que se trata del Dios más depravado de la historia. Quizás así sea, quizás no, al fin y al cabo es un libro más, que supuestamente contiene las palabras del Creador, aunque siempre escritas por los pecadores, los mortales. ¿Entonces, eran más severos los que escribieron el Corán que aquellos que escribieron el antiguo testamento, o los que escribieron el nuevo testamento? Ojo, porque si hablamos del nuevo testamento tendríamos que ver a cuál de las muchas versiones nos referimos, ¿verdad? ¿Hablamos de aquella que acepta la Iglesia Apostólica  Romana, la que tiene el sello de aprobación del Vaticano, o aquellas que quedaron en la penumbra? De todos modos, lo complicado del asunto aquí es que las interpretaciones de grupos como el ISIS o Al Qaeda sobre el Corán y los mandatos de Dios difieren un poco de lo que cualquiera de nosotros entendería, o de lo que cualquier musulmán promedio entendería. Quizás el Islam sea la religión más severa de las tres grandes religiones, quizás lo sea, pero el extremo al que llegan grupos como estos a través de la reformulación e interpretación de los escritos es solamente comparable al de la Iglesia en los siglos en que concentraba el poder absoluto en todo sentido, y decidía sobre la vida o muerte de personas, pueblos o naciones enteras, y sus instrumentos como la hoguera o sus movimientos como la inquisición reflejaban un actuar muy lejano a lo que podrían ser las palabras de Cristo aceptadas por un “buen cristiano”. Escuchando las declaraciones de los líderes del ISIS yo me pregunto, ¿difieren mucho estas sentencias y mensajes masivos de lo que sostenían los líderes judíos que lucharon con todas sus fuerzas para descansar solo cuando Jesús colgara de una cruz allá donde hoy un Estado Sionista disputa las mismas tierras con los árabes? ¿No murió acaso Jesús por hereje, por pretender ser un mesías, en definitiva por desafiar las autoridades de turno? ¿No fue Jesús acaso, “el hijo de Dios” muerto en el nombre del mismo Creador?

Mientras el poder del ISIS crece a pasos agigantados en la región y controla varias de las refinerías de la zona, que le proporcionan la cantidad de dinero necesaria para subsistir sin ayudas de terceros (esto hay que tomarlo con pinzas), confirma que el lugar de la mujer es el mismo que el de una montaña de excremento canino. Solo los hombres son dignos de Dios y su lucha se verá compensada con un lugar en el paraíso donde hermosas mujeres los proveerán de exquisitos manjares y placeres infinitos. ¿Una versión un tanto obtusa de lo que puede llegar a ser el paraíso, si es que hay uno, no? Lo curioso fue ver hace pocos días un artículo donde una mujer egipcia publicaba fotos suyas en pelotas cagando y menstruando sobre la bandera del radical grupo islámico. Más allá de que esta mujer se califique a sí misma como una "feminista secular, liberal, individualista y vegetariana" (me pregunto qué diferencia hubiese tenido si era carnívora o no individualista) lo cual no viene al caso, el acto fue de una simbología de magnitudes extraordinarias, no solo por el hecho de cagarse en la “bandera de Dios” y lo que es peor, mancharla y contaminarla con su menstruación, sino por el hecho de ser mujer y para colmo, mujer en un país musulmán. Es muy fuerte ver a una mujer de un país islámico en pelotas y ni siquiera en un desnudo artístico, sino mostrando como sus líquidos emanan de su vagina para derramarse sobre la bandera de aquellos que imparten justicia divina sobre los infieles, y como de su ano la mierda se vuelca indecentemente sobre dicha bandera. Justamente una mujer, que para ellos no es más digna que un esclavo. Mientras una mujer protesta de esta manera, el Gran Papa Arrrgentino anuncia desde su aposento de sacra ostentosidad  con las típicas palabras de archivo, con los típicos mensajes gastados por la eternidad política que la iglesia sufre junto a los cristianos degollados por este poder emergente en el medio Oriente. ¿Me gustaría imaginarme cómo es que sufre la iglesia junto a estas personas cuyo único pecado es no someterse a la palabra única del Islam, cómo sufre la iglesia mientras la noche anterior a estas declaraciones el mismísimo Papa organiza un partidito de fútbol “por la paz” y disfruta de exagerados lujos en su bunker llamado Vaticano, junto a su amigo Maradona?

Lo que preocupa, asusta y pone un gran signo de interrogación sobre el desenlace de esta historia es ver la convocatoria que ha tenido este movimiento. Hace trece siglos un grupo de nuevos musulmanes, gente que hasta poco antes de la llegada de la nueva religión vivía en pueblos nómadas de desierto en desierto, salió en una expedición similar a la actual, a diseminar y difundir la “verdadera palabra de Dios” por el mundo. ¿Su resultado? Más de siete décadas de dominio islámico se asentaron en todo el norte de África, grandes extensiones del entonces imperio persa y toda la península ibérica entre otras zonas. Hoy nos maravillamos ante la Alhambra, contamos de manera graciosa que palabras como “almohada” o “algodón” vienen del árabe, ¿pero acaso aquella conquista fue diferente a esta en sus orígenes? Claro, no había diarios, noticieros, mucho menos facebook, pero acaso aquella conquista no implicó sangre, miseria y destrucción, al igual que todas las otras en toda nuestra historia? Lo que atemoriza ahora a muchos, es que una gran cantidad de musulmanes han acudido en migración al Estado Islámico, en lo que simbólicamente quieren comparar con el “Hadj”, migración a La Meca por parte del profeta Mahoma que hoy es obligación de todo musulmán, pero que en este caso consiste en unirse al califa Baghdadi en su proceso de conquista islámica. Hay testimonios de gente proveniente de países de Europa o de otras regiones como Túnez o Argelia, para luchar por el Estado Islámico en la yihad.


Ahora resulta que EEUU entra en combate. Mientras civiles de distintas nacionalidades son decapitados para así divulgar luego muchos de los videos de estas decapitaciones, los bombarderos norteamericanos hacen caer sus bombas sobre ciudades como Mossul combatiendo a este grupo, el cual sin su apoyo inicial no estaría donde está. El ISIS se mueve y avanza rápido, queriendo reunir bajo una sola bandera grandes extensiones de tierra que en su momento fueron divididas lápiz en mano por hombres como Winston Churchill para formar las fronteras que hoy por hoy reconocemos. El ISIS avanza, en una red de sangre y “justicia divina” que esparce terror en su avance mientras que en otras regiones, naciones enteras continúan con sus propios conflictos, haciendo lo posible por aferrarse a la vida terrenal aunque sea por un día más.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

brillante flaco, nuevamente. definidos con gran estilo y sinceridad. no veo tus palabras muy lejos de la verdad

JP desde Roma

Anónimo dijo...

EXCELENTE.
Es muy difícil poder decir en pocas palabras lo que se siente al leer esto, y al ir entrenando poco a poco lo que esta pasando tan lejos pero tan cerca de nosotros.
Lo que sucede con ISIS no tiene nombre ni justificación, es cierto, Lo único que veo gratificante es que a causa de no se que, porque no creo que sea humanitarismo los estados abrieron los ojos. No es fácil tener vecinos así... ayer cayó un misil en Israel,(estando en tregua).. no fue Hamás, fue desde Syria, pero sin querer!, si mató a una persona... pero SIN QUERER!

No entiendo nada.

Anónimo dijo...

Me gusta mucho como expones los temas, siempre con una apertura ideologica y critica de destacar, cuestionando puntos fuertes con gran madurez.
personalmente pienso que esto no es diferente a lo que hicieron los cristianos en su momento como bien dices tu, como lo hicieron los propios musulmanes hace algunos siglos. lo que sucede es que al pasar los años nos y los siglos lo que queda es "la grandeza del imperio x" cuando para eso tuvo que correr mucha sangre

Anónimo dijo...

pues como dices los ancestros de estos tíos fueron quienes gobernaron nuestra península durante siglos, y además de una serie de aportes positivos también hicieron correr sangre, pero estos movimientos actuales son realmente aborrecibles. lo que concuerdo más contigo es que el origen de esos malditos fue auspiciado por USA

Anónimo dijo...

Desastres hay en todo el mundo, y me agarada que estén apuntando en este blog a diversos aspectos. Pienso que los puntos de vista expuestos son muy interesantes y aportan a la reflexion. y creo que los articulos que publican son diversos e interesantes.

este me ha gustado mucho y no hace mas que confirmar que no todos hablan solamente sobre los crimenes que ocurren en el cercano oriente sino que se habla de todo, solo que algunos son mas sensibles a lo que los toca de cerca

Roberto

Anónimo dijo...

salado como se viene este movimiento, pero supongo no van a poder contra eeuu cuando se decidan a frenarlos.
muy buena columna

Anónimo dijo...

muy buena columna. dura verdad

Anónimo dijo...

que complicado que está este tema. interesante analisis montevideo etnico

Anónimo dijo...

no sé si estoy muy de acuerdo con la comparación que se hace entre este grupo y los moros que conquistaron europa. aquellos fueron mucho mas tolerantes y fue esa una de las razones por las cuales duraron tanto tiempo.
de todos modos entiendo a lo que se apunta aca, en esencia ambos pretenden conquistar en el nombre de dios

Anónimo dijo...

"Quizás el Islam sea la religión más severa de las tres grandes religiones, quizás lo sea, pero el extremo al que llegan grupos como estos a través de la reformulación e interpretación de los escritos es solamente comparable al de la Iglesia en los siglos en que concentraba el poder absoluto en todo sentido, y decidía sobre la vida o muerte de personas, pueblos o naciones enteras, y sus instrumentos como la hoguera o sus movimientos como la inquisición reflejaban un actuar muy lejano a lo que podrían ser las palabras de Cristo aceptadas por un “buen cristiano”."

Brillante comparacion

Anónimo dijo...

PIENSO QUE SACANDO ALGUNOS DE TUS COMENTARIOS CON RESPECTO A LOS ATAQUES DEL 11 DE SETIEMBRE QUE LE DAN MAS POLEMICA AL ASUNTO, HACES UNA MUY BUEN RACONTO DE LO QUE ES EL ISIS CON MUY BUENAS COMPARACIONES Y COMENTARIOS HACIA OTROS SUCESOS HISTORICOS DE OTROS PUEBLOS.
PARTICULARMENTE PIENSO QUE TU FORMA DE ESCRIBIR ES EL GRAN VALOR AGREGADO DE ESTOS ARTICULOS Y ESTE BLOG.

SALUDOS

SEBASTIAN

Anónimo dijo...

lo de saddam y bin laden lo comparto, aunque pienso que lo del ISIS es un poco diferente, al menos juzgando por lo que nosotros sabemos y por lo que los medios nos comunican. estos muchachos aparentemente no tienen el soporte de eeuu, aparentemente, como sí lo tuvo en su momento osama o saddam

Anónimo dijo...

cuanta verdad, cuantos buenos paralelismos.
ahora se pudrió todo!

Anónimo dijo...

Muy buena columna
saludos

Anónimo dijo...

muy interesante tu punto de vista sobre el tema.
es una calamidad esto

Anónimo dijo...

Es muy interesante tu forma de mirar las cosas, y muy cautivadora tu manera de escribir. muy bueno montevideo etnico.

Eloisa

Anónimo dijo...

ahora estos hijos de puta mandan a hacer el flagelo con las pobres pendejas en irak. no salgo de mi asombro.
si bien tu articulo es muy bueno, creo que fuiste muy benevolente con estos hijos de puta. tan hijos de puta como los cristianos que mataron tantas mujeres acusandolas de brujas