En todos hay un escritor. Por más escondido que este se encuentre. Algunas veces se manifiesta y quiere ser la voz de muchas voces y la de uno mismo. Ser testigo y narrador de nuestra historia, amigo y enemigo de nuestros miedos y alegrías, tratar a la realidad como una igual, subyugar lo indomable y liberar lo oprimido. Combatir la intolerancia en una guerra sin cuartel a palabra suelta. Desafiar a nuestra propia inteligencia y re-definir las reglas en las cuales se basa nuestra ya tan reestructurada sociedad. Pero lo más importante sea, tal vez, la indescriptible sensación que nos produce, el dibujar con nuestras palabras en la imaginación de otros.

Bienvenidos.

C.A.

lunes, 23 de febrero de 2015

Alicia Castilla... Doctores y Doctores…Viaje en motocicleta con la ley a mis espaldas

Doctores y Doctores…Viaje en motocicleta con la ley a mis espaldas…Un penal en Canelones…Emociones encontradas entre cuatro paredes…El camino será arduo y lleno de obstáculos, pero llegaremos…Movimientos de despenalización…Llamadas por 1000…


A
 lo largo de mi vida tuve varios encuentros con Doctores en leyes. Penalistas, corporativos, comerciales y un etcétera bastante amplio. Estas experiencias me han hecho comprender que existe una sola cosa que esperar de un abogado y es, precisamente que no sabemos lo que esperar. Los códigos de ética y conducta varían como el de los mecánicos o plomeros, dejándonos bastante a merced de nuestra intuición y capacidad de análisis. De esta manera me encontré con mercenarios que funcionan al vil pero necesario metal, pro-bonos con una destreza y capacidad increíbles y, mediocres que ponen en duda la competitividad de las facultades donde se armaron de sus conocimientos.
EL Dr. Andrés Miles  es uno de esos raros casos en los que se junta la capacidad de razonamiento e inteligencia, con la total transparencia y lealtad…este último pasaje puede dar la idea a aquellos que gustan de armar teorías conspiratorias, de que el Dr. pagó parte de los costos de esta nota, pero déjenme sentar por escrito que no hay nada más lejano a eso. Los protagonistas directos de toda esta ida y venida de mecanismos legales y vericuetos increíbles, sabrán constatar que mi descripción acerca del legalista es lo más cercana a la realidad que las palabras me permiten.  Aun así, estoy de acuerdo con aquellos que sostienen que las palabras transparencia y lealtad deberían estar separadas al menos por un capítulo, de las palabras derecho, justicia y abogado, pero en fin, no encontré nada en mi diccionario de sinónimos que se ajustara mejor a esta parte de la nota…
Vía telefónica puse al Doctor al tanto, en líneas generales sobre el caso de la Sra. Castilla. El demostró su interés en el acto. Iríamos juntos a al centro de detención de mujeres, yo entraría en calidad de asistente y así el doctor podría hacer uso de mis conocimientos sobre contracultura (¿?) Para no encontrarse en terrenos desconocidos al entrevistar a su posible defendida…
No acepté bajo ningún concepto la proposición de ir hasta la cárcel de mujeres de Canelones en transporte público. Va en contra de todos mis principios éticos hacer uso de estos cajones defenestrados con ruedas, mezcla de negocio y servicio. Mi enduro 125cc. Sería nuestro medio de transporte. La única desventaja era que Miles padece de un tipo de Fobia a los bi-rodados. En un principio se  negó, pero después de sabias palabras y la promesa de no sobrepasar los 45 kilómetros por hora, partimos hacia la capital canaria, sin saber muy bien, al menos yo, con lo que realmente nos encontraríamos.
Las rutas de la patria nos llevaron hasta la ciudad de Canelones y este viaje me hizo aprender varias cosas. La primera no está relacionada intrínsecamente con esta nota pero sí con otra que alguna vez escribiré sobre el concepto básico en el diseño de motocicletas. Hasta este momento yo pensaba que la decisión de hacer ruta en una moto de esas que en Uruguay llamamos chopper era basada en una decisión personal. Por qué no embarcarse en una enduro a recorrer la vieja ruta 66???
Este field research totalmente casual me demostró que las motocross (también termino oriental) no son construidas con el fin de apoyar nuestras nalgas en sus asientos. Al llegar a la localidad de Suarez una sensación parecida al cosquilleo que sentimos cuando se nos duermen las extremidades, se localizaba en mis testículos de una manera extrema y punzante, hasta el punto de hacerme pensar que debido a mi posición perdería mis tan preciadas y necesarias glándulas por la gangrena inminente que esta privación de flujo sanguíneo causaría.
En ese preciso instante fue que todo se rebeló ante mí con claridad y comprendí  el porqué Denis Hopper opto por poner a Fonda, Nicholson y a él mismo, en la comodidad de las Harley Davidson Hydra-Glide usadas para la película…

Canelones city.
Estéticamente la cárcel de mujeres en Canelones es lo más parecido a lo que en la época de la dictadura se le conocía como centros clandestinos de reclusión, desde la calle parece una casa regular salvo por las rejas y la entrada continúa de guardia policial (ESTETICAMENTE).
Nos anunciamos en la entrada principal y nuestras identificaciones fueron requeridas para seguir  avanzando.
Nos invitaron a pasar a una estancia sin ventanas y azulejada de los pisos al techo. Allí esperamos a Alicia que según la guardia estaba en ese momento, hablando con la directora de la cárcel.
Entra a la habitación una señora con aspecto de abuela, de complexión delgada. Alicia. La conocía solo por fotos pero en persona y conociendo sus antecedentes me doy cuenta que el apodo de “la abuela del porro”, como la llaman en la cárcel de mujeres, le queda perfecto.
Luego de cumplir con las introducciones formales, empezamos a  hablar de una manera fluida. Alicia está indignada como lo están las personas que se ven privadas de libertad. Esa especie de limbo y neblina estructural que nos dice contantemente “esto no me está pasando a mí”.
Nos explica las condiciones en las que se encuentra, ratas, cucarachas, cumbia villera y un innumerable de etcéteras que, desde mi punto de vista, obedecen al estándar de lo que se puede encontrar en cualquier prisión.

Las preguntas van casi todas dirigidas al Dr Miles en cuanto a posibilidades de abandonar ese lugar lo más pronto posible. Yo trato de enfocarme en la elaboración del perfil de esta mujer. Segura, elocuente pero a la vez y dadas las circunstancias  bastante golpeada por la situación y su recién emprendida huelga de hambre.
Varios son los problemas a solucionar, en primer lugar el económico, Alicia recibe una pensión desde Buenos Aires pero, al estar recluida no le es posible cobrar la suma de  dinero. También nos pide que contactemos al consulado para consultar qué tipo de derechos y/o obligaciones tiene un ciudadano argentino (en su situación) en suelo oriental. Por ultimo su deseo de ser trasladada a un centro en que las condiciones sean un poco mejores.
La puerta de la habitación se abre y entra una mujer uniformada, camina lento pero segura y sus piernas levemente combas, hacen balancear a sus caderas de una manera peculiar. Sus manos son aguantadas, ala cowboy, por el cinto de cuero negro que complementa la canana y contiene la camisa azul de reglamento.
“Sub Oficial directora.“ (Dijo su nombre pero me pareció poco importante registrarlo.)
“Ustede no saben, como la tratamo a ella. Un trato eh? Especial? Eh? Le dimo, una cama pa ella solita y papel pa que escriba, verda? Eh?”
El Dr estaba bastante molesto ya que este tipo de visitas se llevan a cabo sin presencia policial por un tema de privacidad con el cliente.
En absoluto me llamaba la atención la manera de proceder de esta sirviente pública. Al menos y, seguramente por tratarse de la persona a cargo, ostentaba la capacidad de hilvanar una frase solo comiéndose la s y alguna otra cosita que no vale la pena destacar.
En cambio, era la repetición de los derechos especiales a los que Alicia tenía acceso lo que cumplía la función de amenaza poco subliminal.
En un ambiente controlado, como lo es el de la prisión no es bueno tener beneficios especiales, la protección de los guardias tiende a tomarse como favoritismo y esto no, ante los ojos de la población general,  es algo que juegue a favor del privilegiado.
“Dotor” prosiguió la gendarme  “ Dejeme decirle que a esto espeshimene (especímenes) nolos podemo mescla con las dema vio? Esto espeshimene, son inteletuale, y por eso la tratamo de otra manera verdad? Pero ta nerviosa y eso es por lastinencia del porro, ya le dijimo que se le va a ir y vastar mejo…el porro e una adision, como el vino vio, yo tengo experiencia…ya le dijimo… ”
Mientras yo contenía la risa, triste, que produce la realización de que este tipo de gente cumple la función de vigilantes de la paz y veladores de las instituciones, la sub abrazaba bonachonamente a Alicia. Está notablemente nerviosa ante la situación, soltaba risitas nerviosas de vez en cuando.)
Obviamente esto era premeditado, la seguridad de la minimalista cárcel de mujeres se había visto sacudida desde la llegada de la ciudadana Argentina. Programas de televisión radio y distintos medios de prensa pasaron por ahí, para entrevistarse con “la abuela de las plantas”
A su vez, movimientos pro cannabis organizaron marchas actos y protestas  en contra de la encarcelación de Alicia y de Mauricio B un artesano del Balneario Pinamar, detenido este también por cultivar cáñamo.
Al menos el pedido de traslado seria tomado en consideración, todo este movimiento mediático era demasiado para el pequeño  centro de detención y sus funcionarios…mover a Alicia lejos de ahí estaba en el punto número uno de sus listas.
“Bien Dr” Interrumpí abruptamente, ya no lo resistía más. “Tendríamos que retornar”
“Si, efectivamente”, contestó este, saludamos a Alicia, recuperamos nuestros documentos y salimos. La enduro esperaba a mis testículos para el viaje de retorno.

Teléfono

Siete días después de visitar a Alicia en el penal de Canelones,  me encontraba en mi casa, con más preguntas que respuestas y experimentado la lentitud conocida y repugnante con que se desarrollan las cosas, gracias a la burocracia y otros poderes especiales que tienen los funcionarios estatales.
El ánimo de Alicia es muy cambiante en la cárcel, huelga de hambre combinada con una inestabilidad emocional  evidente, me comunico con ella bastante seguido, cosa que me cuesta bastante ya que mi fobia por el teléfono no es respetada…
El aparato de mierda suena, y el cónsul interino de la República Argentina es quien se anuncia desde el otro lado.
Primero me da las malas noticias.
Me dice que tienen prohibido por mandato salir de garante en caso de que el abogado así lo solicite, en una posible petición de prisión domiciliaria.
Las buenas.
Su pensión fue tramitada así como su pedido de traslado a otra institución, El CNR será donde estará a partir del próximo lunes.
Pongo la nota en Montevideo Étnico y me comunico con Alicia para darle las buenas y las malas.
Revisando mis notas de estas comunicaciones telefónicas…
En un juego de idas y venidas, me comunico con Alicia al menos una vez por semana y me dice que su deseo es que el abogado redacte un testamento, para dejar como beneficiario de todos sus bienes a su sobrino.
“A los muchachos del movimiento, les dije que hagan una fumata en un gran fogón en la playa en mi honor, no llegaré a semana santa…”
Cuelgo el tubo y me siento en un sillón, el teléfono me agota…suena de nuevo…
Es la gente de los movimientos de liberación, Planta tu Planta y/u otros.
Mas notas, esta vez en una servilleta…
Juan Andrés Vaz, Planta tu planta contactos varios, dentro de casa de gobierno...costos legales ?????/ Ellos se hicieron cargo de la defensa del artesano de Pinamar que cayó el mismo día que Alicia, según Vanesa*, está por conseguir su libertad gracias al pedido de excarcelación de su abogado.
Al artesano ya lo marcaron adentro (¿) (Marcaron, cuchillada, corte…)
*Vanesa Maidana, Movimiento de liberación de cannabis
“Alicia enfrentarse sola a esto, no sabemos cómo es que sus dos primeros abogados llegaron a dar con ella… Nosotros tenemos los medios y contactos necesarios…”
Les explico que yo fui el que lleve a mi abogado a ver a Alicia, ya que cuando me contacté con ella, estaba sin representación Legal.
Me dan las gracias y estaremos en contacto…
Nuevamente en el sillón, ahora sí totalmente agotado…
Nueva llamada entrante, alguien obviamente está usando mi teléfono como filtro de información…
Alo?...
Si, el Sr Claudio Alonso?
Quien habla?
Soy Gabriel Pastore, el sobrino de Alicia, me dieron su teléfono, como está ella? Sé que precisa dinero y quería saber cómo hacérselo llegar…
Ah…eh…si…Mucho gusto, lo mejor es a través de su abogado el Dr. Andrés Miles. Le envío los datos de contactos vía e-mail.
Saludo y excusas de rigor…fin de la llamada.

Miro el cable del teléfono y estoy a punto de arrancar el RJ11 de la pared…evalúo seriamente la posibilidad, cuando suena de nuevo…y me recontra cago en todo un rosario de santos…

¡HOLA!
Si, Claudio? Redactor de Montevideo Étnico, le hablo de (no sé qué publicación en Buenos Aires)
¿Es usted el que está ayudando a Alicia?
La mujer suena, o quiere sonar segura y profesional. Yo no quiero hablar más, hago mi mejor papel de mequetrefe en años. Le digo que yo en realidad no sé bien que estoy haciendo, acuño la frase “todo esto es a pulmón” le doy el teléfono del consulado y me dice que ya lo tiene, a esta altura debe pensar que soy alguien con un retraso importante, me da las gracias y cuelga.

Ahora soy yo el que llamo al abogado, le advierto que si las llamadas no paran voy a demandarlo usándolo a el mismo como mi abogado, le dejo saber que conozco el conflicto de intereses que eso ocasionaría pero no me importa. Me dice que no hay problema. “Lo hacemos, pero primero saquemos a Alicia”

viernes, 13 de febrero de 2015

Alicia Castilla...Reflexiones sobre la muchacha ciega…Libertades individuales y fotógrafos bipolares…

Reflexiones sobre la muchacha ciega…Libertades individuales y fotógrafos bipolares…Comienzo de una saga con finales inciertos…Las reglas son claras y el juego es complicado.

Claudio Alonso.

Es demasiado fácil hacer una evaluación sobre la justicia y toda esa burocracia intrínseca que la caracteriza, sentado en una reposera, totalmente desnudo, en el fondo de mi casa, revisando notas y bebiendo intermitentemente mi copa de vino, en una apacible noche de Marzo. También sería demasiado complicada de explicar esta situación, si unos de mis vecinos por esas casualidades se le ocurre otear en la noche con sus prismáticos y se encuentra con quien escribe, en la forma antes relatada.
La denuncia seria obvia y yo terminaría con mucho que esclarecer, empezando por atentado al pudor y exposición de mis partes pudendas o algo por el estilo. Seguramente nada serio, una ofensa menor, pero mi fin de semana cambiaria de rumbo drásticamente ya que hasta el lunes – día en que mi abogado me facilite la salida - tendría que compartir, con dios sabe quien, una celda inmunda e incómoda, por razones que si no son injustas, al menos caen en una bolsa de nomenclatura muy general.
Ahora, y para darle cierta validez a mis alucinaciones paranoicas, ¿porque mi vecino fisgón tiene el derecho de levantar una denuncia sobre alguien que se encuentra a mas de 120 metros de su propiedad? (ese sería mi vecino más próximo) Sin que mi presencia represente un peligro inmediato. Su proceder sería un acto de cobardía absoluta, no me dejaría con otra opción que la de subir al techo y disparar un par de tiros de advertencia…Aunque, volviendo a la realidad y serenándome un poco, dudo muchísimo que mi buen colindante, Don Sierra, tuviera ese tipo de fetiches…y si así fuera, me niego a creer que obrara de esta manera y tuviera el descaro de elevar una denuncia penal en mi contra… sabemos demasiadas cosas uno del otro. Sin lugar a dudas él también se vería obligado a justificar un par de deslices relacionados con su persona y el código penal.
¿A dónde quiero llegar con todo esta sarta de disparates y monomanía generalizada? Al punto de que nuestros derechos, en lo que respecta a el espacio físico comprendido por nuestra propiedad, casa, rancho o cobertizo, pueden ser violados en cualquier momento y bajo los más inverosímiles conceptos.
Son estas las reflexiones y complejos de persecución que despertaron mi interés sobre el caso de la abuela de las plantas”. Por razones que no son muy claras aun para mí, la curiosidad y el deseo de saber más acerca de esta mujer, me pusieron en una misión que tomaría una cantidad significativa de mi tiempo vital…

La primera vez que me llegó información sobre el caso de Alicia Casilla, fue directamente desde una red social muy conocida, una noticia breve publicada por el diario digital Tiempo Argentino sobre “Una argentina, presa en Uruguay por cultivar 29 plantas de marihuana.”
¿Pero quién es esta señora? Privada de libertad, por auto cultivar con fines -científico- investigativos- 29 plantines aún no sexuados de Cánnabis. 
La información que se puede encontrar de ella es bastante atípica para alguien de su edad, al menos para una persona tipo de 66 años, habitante del cono sur.  Más bien parece el currículo de alguien proveniente de la revolución de las flores en la costa Oeste de USA a fines de la década de los 60.
Psicoterapeuta y botánica, hasta ahí, seguimos transitando en los seguros rieles de la normalidad y buen juicio. Entonces nos damos de frente con sus viajes de exploración mental por la ruta de la ayahuasca, experimentación supervisada con acido lisérgico, Chamanes y sus ritos con el Cactus de San Pedro, circa 1970
Pero también nos encontramos con que su formación fue en España y que ha participado en organizaciones de recuperación para adictos en Brasil. Es invitada a cursos sobre drogas y adicción, aparte de ser editora de una revista y maestra cervecera, fundadora de la primera cervecería artesanal en Brasil.
 Sumémosle su militancia pro liberación de la marihuana, basada en el lógico y simple principio que, incluso a las personas que no consumen absolutamente mas nada que alcohol, cigarros y antidepresivos recetados por un médico, es decir la gente normal de nuestra sociedad, les parece razonable.
El principio decía, que establece la  inutilidad de luchar contra algo basándose en la prohibición. Sistema que los gobiernos han aplicado hasta el cansancio con resultados nefastos y conocidos. Pasando por la mafia de Chicago hasta el narcotráfico actual y remontándose a las guerras del opio y un sin número de eventos similares, fundamentados en esta inteligente estrategia que solo puede ser llevada a cabo por el ser humano…

Los foros y redes sociales hervían con información de todo tipo. Una de estos foros manejaba que Alicia había sido delatada por un fotógrafo español, al cual ella le brindo su casa mientras este se encontraba en Uruguay, trabajando junto a ella en un nuevo proyecto. Este individuo, al que no pude ubicar bajo ninguna circunstancia, convivió con Alicia y tomó varias fotos de su cultivo. Al parecer, el artista del lente padece de cierto grado de esquizofrenia y bipolaridad. En uno de estos arrebatos y una vez en España, hace llegar sus fotos y los datos del domicilio de su anfitriona a las autoridades pertinentes. Como consecuencia la policía se presenta en la casa de la mujer arrestándola bajo sospecha de producción de estupefacientes con tentativa de distribución…
El español, era asiduo colaborador de la publicación pro marihuana: Spannabis. Su descargo lo hizo en respuesta  a los miles de correos que inundaron la redacción de la revista en cuestión.
Según él, algún tipo de voz de la conciencia le dijo que lo que estaba haciendo esta señora atentaba directamente contra sus principios y reglas de ética.
Lo que si atenta contra mi capacidad de razonamiento, dejando mi cerebro agotado y sin ninguna posibilidad de autodefensa explicativa es el hecho de que la actividad a la que este hombre se ha dedicado a lo largo de toda su carrera es justamente por aquello que denunció a su anfitriona. Frecuentando los círculos correctos y golpeando las puertas indicadas, confirmaremos que Gonzalo Belchi  ha escrito y opinado sobre libros, películas, métodos de cultivo y varios etcéteras, relacionados todos al cannabis…
Sin encontrar como dije antes una razón o escusa con la cual justificar su proceder, me vi obligado a frecuentar blogs y foros en donde encontré el siguiente hilo en referencia a mis inquietudes.
 En uno de estos, la revista Spannabis dice estar desvinculada, hace aproximadamente dos años de los servicios del fotógrafo, vía mails de Raúl del Pino su editor en jefe.

“Gente les copio un mail de Spannabis que recibio Plantatuplanta . 
Textual:”



El tal Gonzalo (si es Gonzalo Belchi) dejó de colaborar con nosotros hace algo màs de 2 años y nunca hemos vuelto a tener contacto con él ni tampoco de sus actividades. Tampoco hemos vuelto a tener ninguna relacion con Alicia Castilla durante este tiempo.

Tambien manifestar nuestro apoyo a Alicia y a todos los activistas cannabicos.

Raul del Pino
FERIA DEL CÃ
ÑAMO
www.spannabis.com/group/
Tel: xx xx xx xx xx
Fax: xx xx xx xx xx
xxxxx@spannabismagazine.com
Skype: cannabismagazine
Así también el webmaster, del sitio web de la revista explica el porqué artículos firmados por el fotógrafo aun aparecen colgados en su sitio.
“Hola, amigos.
Soy el webmaster de Cannabis Magazine, y los artículos que se van publicando en la edición digital pertenecen a números antiguos, así que lo que podéis ver en la web son colaboraciones de Gonzalo Belchi que se publicaron hace años en la revista impresa. Tal como se puede leer en un mensaje anterior, a través de un correo de Raúl del Pino, nuestro redactor jefe, hace más de dos años que Gonzalo Belchi no tiene relación con Cannabis Magazine (antes llamada Spannabis Magazine)...”
Un saludo

“Como os he dicho antes lamentamos mucho lo ocurrido. Gonzalo Belchi fue despedido de Cannabis Magazine, según la documentación que he consultado en nuestra gestoría laboral el día 29 de marzo de 2009.

El hecho de que aparecieran entradas suyas recientes en nuestra web es porque realizamos una migración del CMS a Joomla a principios de enero y muchos de los artículos no se lograron migrar correctamente por lo que procedimos a meterlos en la web manualmente y no a través del script de migración.

Si hemos quitado el nombre de Gonzalo de nuestra web es porque no queremos que se asocien las acciones de esta persona con nosotros.

Cannabis Magazine ha ejercido siempre una labor de información lo más imparcial posible y hemos apoyado todo tipo de acciones procannábicas. Además durante nuestra andadura hemos mantenido una ética estrictamente profesional.

Espero que comprendáis nuestra posición y que no mezcléis a CNM con este personaje ya que, como he recalcado anteriormente, no tenemos nada que ver en la actualidad.”
Salu2
la Redación de CNM






Días después de encontrar estos mails en los que como se puede ver CNM le puso un rotulo enorme con la palabra “Paria” pegado en la frente, me topé con este e-mail que según el foro, es el descargo oficial del señor G Belchi.

“Hola Xxxx ,
Un placer leer tus correos, y ver que hay quien se molesta en
contrastar las informaciones... resulta más que tranquilizador. aunque
me abruma la expectación que esto está despertando, cuando esta señora
se ha limitado a vivir del cuento y a engañar a cuantos se la cruzan
por el camino. O es que acaso te ha enseñado algún título de sus
estudios de psicoanalista y experta cannábica... Verás, cierto es que
la conozco, y bien, como para afirmar, que es solo una maestra, y una
embustera, que se ha dedicado a difamar contra mi persona y a echarme
la culpa de algo, que está claro que es solo culpa suya. Por que, a
ver, si cultivas 29 plantas de marihuana, a lo menos que te expones es
a que la policía valla a buscarte a casa y te metan en la cárcel. No?

Yo, creo que queda más que claro que conozco a esta persona, pero ni
trabajo para la revista Spannabis, ni soy el socio de nadie (de echo,
ni siquiera consumo desde hace años). Tengo un trabajo honrado y una
familia que mantener aquí en España, y me he visto en la difícil
situación de tener que viajar a Uruguay en busca de un trabajo, que
esta persona me prometió, me he tenido que gastar parte de mis ahorros
para mantenerla y para cubrir unos gastos que no debía pagarme
, y tuve
que poner en conocimiento de las autoridades lo que en casa de esta
"buena señora" ocurría para no verme involucrado en algo, que guste o
no, es un delito.
 Seguro que si el que va a la cárcel soy Yo, no se
hubiera formado tanto revuelo, pero bueno, eso ahora ya da igual. He
puesto en conocimiento de mis abogados, estos echos y lo publicado por
el diario Tiempo Argentino, y pronto supongo que a esta señora la
caerá de nuevo la ley encima, que es lo que la gente así merece.
Porque no olvidemos que las drogas matan y enferman a miles de
personas, jóvenes en su mayoría
, a ver si ahora cumplir la ley es un
delito e infringirla, es de admirar... porque entonces me pego un
tiro.
Si lo desea, a lo largo de la semana, puedo pasarle una relación
completa de los correos que me envió esta persona engañándome para ir
a Uruguay en busca de trabajo, con más detalles de sus planes de
financiación de vida a costa del cultivo de marihuana, y de todo lo
que ustedes gusten, Yo no me escondo de nada ni de nadie. Creo que
tengo la conciencia muy tranquila, y que la verdad nos hace más
libres. La policía solo cumple con su deber, no meten a la cárcel a
nadie por ser bueno.
Gracias por su seriedad y por ponerse en contacto conmigo, les
agradezco el interés, aunque no creo que sea para tanto, ni que se
deba tener tan en cuenta las palabras de alguien que esta donde está
por méritos propios.
Reciban un cordial y grato saludo desde España,
Gonzalo B.”

                                                                                     ***





N
otas, mini casetes, blogs, paranoia y conclusiones demasiado apresuradas para esta noche de nudismo y enología barata en el fondo de mi propiedad…

La pregunta que no puedo dejar de hacerme es la siguiente…La Sra. Castilla es una activista con muchos años ya en el frente de batalla, me imagino que no es la primera, ni la última vez que está enfrentada a un caso como este, sea a nivel personal o sea alguien cercano al ambiente en el que ella, por la naturaleza misma de su militancia, frecuenta. Dejemos en claro que no estamos hablando de un artesano que obviamente puede desconocer las leyes en toda su extensión…
Las reglas están dadas de esa manera, si te agarran, es probable que la prisión sea uno de los destinos. No hay que ser brillante para saberlo, basta haber frecuentado los círculos correctos para aprenderse un par de normas de oro…
¿No vio venir esto en ningún momento? Es posible que un fotógrafo bipolar y psicótico, o no tanto (¿)  acabe con los mecanismos de protección que toda persona avocada a este tipo de actividad debe llevar…la cadena siempre se rompe por el eslabón más débil, pero en este escenario parecería ser que a esta cadena la usaron para soportar un peso muy por encima de su liga…y no me refiero con esto a la capacidad de operación de la división de narcóticos- recibir fotos con las pruebas  y dirección física del sospechoso es una manera fácil de jugar al detective-  si en cambio, a la aparente credulidad con que Alicia se está manejando durante todo este proceso…esperaba algo más de agudeza de alguien con toda una vida dedicada a una causa como lo es la liberación del cannabis y la obvia eliminación de las ganancias que esto le deja al narcotráfico…solo manejando estos conceptos nos da la pauta que uno debe lidiar con personajes bastante particulares y jugar un juego con un margen difícil de superar en caso de derrota.

El siguiente paso era obvio, contactarme con Alicia y mantener una conversación lo antes posible. Tarea un poco complicada, cuando uno de los participantes se encuentra privado de su libertad.
48 horas fue lo que tarde en dar con los teléfonos del patio interno de la cárcel para mujeres en Canelones.
-Buenas tardes. Desearía hablar con la prisionera Alicia Castilla…
Alguien de otro lado del Teléfono – Si un momentito por favor ¿So labogado bo?
-¿…A usted que le parece?
Alguien de otro lado del Teléfono -Ya viene eh…
El tubo, me imagino, quedo balanceándose en el aire y recoge sonido ambiente, la cumbia villera suena a mil y un par de gritos se escuchan de vez en cuando.
Otra voz al otro lado del aparato – ¿Si, quien es?
-¿Señora Castilla? Claudio de Montevideo Étnico.
Alicia Castila- Ah, me dijeron que era el delincuente de mí abogado…
-Extraño, no quise dar esa impresión…Alicia, finalmente me puedo comunicar con usted. Primero que nada, pertenezco a un Blog para artistas emergentes y otra índoles, estaría de acuerdo en contestar un par de preguntas, siendo la primera, si precisa algo para mejorar su situación que, doy por descontado no es de las mejores.
AC- Claudio, muchas gracias por llamar, realmente no sabría por dónde empezar, para describirle mi situación y menos podría enumerar la cantidad de cosas que precisaría para mejorarla. Lo que sí le puedo decir es que comencé una huelga de hambre, para mejorar mis condiciones…pateo ratas y mato cucarachas constantemente, casi no puedo dormir ya que tengo un reflector prendido durante toda la noche enfrente a mi celda. Había comenzado hace unos días con una encuesta aquí adentro entre las chicas pero, ya no tengo ganas de nada…para colmo los abogados me piden fortunas que no tengo…ya no se qué hacer, esto es una pesadilla, Kafka se quedaría corto.
-¿Alicia, usted en este momento tiene alguien que la represente?
AC-Pensé que tenía pero ya no, recién tuve la visita legal y la verdad tengo que decirle, me siento traicionada…en fin, no, no tengo defensa.
-Entiendo ¿Hay alguna manera de poder llegar a usted y verla, los días de visitas por ejemplo?
AC-No, la verdad que no, los días de visita a mi me hacen pasar por una serie de tratos que no estoy dispuesta a soportar.
-¿Y si voy con un abogado, no sería más relajado el proceso? Trabajo con uno y aprovechando la oportunidad podría explicarle por arriba los pormenores de su situación…
AC-¿Usted estaría dispuesto a venir hasta aquí con un abogado? ¿Porque?
-Realmente no lo tengo yo aun bien en claro el porqué, pero lo que está pasando con usted, atenta contra las libertades individuales, y es bastante difícil no tomar un bando. Si está de acuerdo puedo estar mañana mismo allí.
AC- Lo espero entonces, un gusto, y muchísimas gracias por todo…

-Por Favor, a las ordenes y nos estamos viendo.

                                                                                   ***

martes, 30 de diciembre de 2014

LA DECADENCIA DE UN IMPERIO Y LOS ATAQUES DE ÁCIDO


¿Qué es el hijab? ¿Cómo llegó a Irán? ¿A quiénes afecta? ¿Quién lo controla?

Allá por el año 651 d.C un creciente imperio islámico entraba al ilustre, culto y avanzado territorio persa, por aquellos entonces cuna de las civilizaciones y padre de un sinfín de aportes sociales y culturales que perduran hasta nuestros días. El efecto que tendría el ingreso de la nueva religión sería impactante, desplazando a los zoroastristas y sustituyendo su religión por la de los seguidores de Mahoma.

Más de mil trescientos años después, por primera vez se derrocaba a la monarquía iraní, a los sucesores de los infinitos reyes persas que habían dominado durante milenios extensiones de tierra inimaginables. En 1979, ante las crecientes presiones populares y el abandono por parte de su principal aliado los Estados Unidos, el entonces rey de Irán Reza Pahlevi – conocido como el Shah – quien desafió al tío Sam en su delirio de grandeza, tuvo que abandonar su corona y huir del país. Ya enfermo y moribundo vio desde lejos cómo la turba de revolucionarios islámicos se quedaban con el país y se lo entregaban en bandeja de plata a su líder, el Ayatollah Khomeini. Fue entonces que todo cambió en Irán, en uno de los quizás más radicales cambios de la historia en un país en tan poco tiempo. De repente el régimen totalitario del monarca daba paso a lo que sería una supuesta república islámica, y como república, se trataría de un régimen democrático. Pero las cosas no salieron tan bien como muchos de los que apoyaron esa revolución esperaban. El trato sanguinario de los Savak – policía secreta del régimen monárquico – que perseguía, torturaba y hacía desaparecer a los opositores del régimen del Shah se vio suplantada por todo un sistema islámico que no toleraría ningún indicio de discrepancia con la floreciente revolución. En lugar del Savak, surgieron los “Comité” y los “Basij”. Los primeros, una suerte de policía militarizada y los segundos, grupos de civiles armados dispuestos a dar su vida por el nuevo régimen, fueron los encargados de controlar que todo habitante viviera en base a las nuevas leyes islámicas, y de apagar todo indicio de contra revolución, o una simple expresión de ideas que pusieran en peligro el nuevo régimen. Quizás más peligrosos que el Comité fueron los Ansar-e Hizbola que junto a los Basiji, milicianos vestidos de civil que ayudan al régimen cuando necesita mantener la seguridad dentro de la sociedad.

Fue entonces, cuando todo comenzó. Luego de más de mil trescientos años de entrado el Islam a Irán, ahora se formaba la República Islámica de Irán, y lo que antes era una opción de religión, pasó a ser lo mandatorio de toda una nación. La constitución se hizo en base al Corán y el clérigo de los ayatollah – antes actores religiosos – comenzó a tomar cada vez más relevancia política. Los círculos de poder sufrieron grandes metamorfosis. Los revolucionarios pasaron a tener los roles protagónicos, por el simple hecho de haber puesto su fuerza bruta en favor de la revolución, sin importar quienes eran, de dónde venían, si sabían leer o escribir. Como todo cambio radical político, la población más ilustrada fue puesta bajo la lupa, y aquellos seres pensantes con un grado más de formación académica que pensaran diferente a los ayatollah fueron perseguidos, enjuiciados y exterminados o simplemente fueron víctimas del exilio. De repente los gobernantes del país pasaron a ser aquellos que meses antes atendían un almacén, recojían la basura o le cortaban el pasto a algún miembro de la realeza – sin desmerecer ninguna de las funciones antes mencionadas –.
Lo que contaba no era la experiencia, la formación académica o las aptitudes personales o profesionales, sino la presencia de una tupida barba, la ferviente devoción del Islám y el estar dispuesto a dar su vida por el régimen. Incluso el cuerpo diplomático pasó a formarse desde ese entonces por los seres más decrépitos de la nación, teniendo sus claras consecuencias en las relaciones del país con el extranjero, otorgando importantes cargos a personas que apenas si sabían escribir su nombre.

Enseguida vendría la guerra. En 1980, el entonces mandatario iraquí Saddam Hussein le declaraba la guerra a Irán, contando con el total apoyo de potencias occidentales como los Estados Unidos de América y otros países árabes. Por aquél entonces Saddam era bueno, y era la mano firme del gobierno de Carter en su último año de presidencia, y los que le seguirían como Reagan. Ocho años de una dura guerra sin sentido masacraron a más de dos millones de almas de ambos lados de la frontera. Ocho años de guerra fueron un agravante determinante para la desculturización de la población iraní, del resquebrajamiento continuo de sus fundamentos culturales y sus reglas comunitarias, de las bases conceptuales de su ciudadanía. Ocho años bastaron para generar un continuo ambiente de desconfianza hacia el otro, sumidos en un régimen que mientras combatía el enemigo extranjero, se transformaba día a día en un monstruo que consumía a la gente de su propia patria, incentivando el odio entre su propia gente, persiguiendo a todo aquél que tuviera siquiera un atisbo de ideas que pudieran cuestionar los “valores islámicos” del nuevo régimen. Las necesidades que la población pasó durante esos ocho años, los bloqueos comerciales, la falta de alimentos y de recursos de un país en guerra contra medio mundo hicieron flaquear la solidaridad entre los ciudadanos, quienes sumidos en la necesidad más elementales y apretados por las presiones económicas y sociales se vieron presas de la máxima expresión del “sálvese quien pueda”. Entonces como perfectos cangrejos atrapados en un balde, cada cual comenzó su carrera hacia el éxito para alcanzar la superficie, volviéndose religioso de repente, dejándose crecer la barba, cambiando sus ideales o simplemente vendiendo a sus propios familiares y amigos a los “comité” para así sumar un punto más que le permitiera introducirse en el nuevo y corrupto sistema. Aquellos que combatieron contra los iraquíes y sobrevivieron heredaron grandes ventajas.

Como la religión pasó a ser el elemento de referencia a nivel legal, sucedió lo que siempre sucede en estas situaciones, cuando la divinidad se mezcla con la política. Los más horrendos crímenes se comenzaron a cometer en el nombre de la religión, y todo componente político y social del país comenzó a ser juzgado por el clérigo y sus fundamentos. Si usted quiere ser parlamentario, primero el consejo religioso y espiritual debe comprobar que usted reza las veces necesarias por día, que tiene la barba bien tupida, que su mujer e hijas son mujeres sumisas y pulcras, dignas de un musulmán, que tienen el velo cubriéndoles todo el cabello y que no les gusta maquillarse ni escuchar música. Esto se trasladó también a las clases más remotas de la población. De repente estaba prohibido festejar un casamiento, escuchar música en los autos, tener trato con el sexo opuesto, divertirse de cualquier manera. Comenzaron a ser premiados aquellos que vistieron de negro y adoptaron una actitud vengativa y hostil hacia todo el “mal musulmán”.

Desde 1979 la morfología social de Irán fue sufriendo reiteradas transformaciones, y sus lógicas de funcionamiento se complejizaron a tal grado que solamente un iraní que haya vivido allí puede entender en parte los intrincados estándares sociales y comportamientos colectivos actuales. Dependiendo del presidente de turno – el cual debe ser aprobado por el líder religioso y espiritual de la nación, que no es otra cosa que un monarca o dictador supremo – las medidas de control sobre el comportamiento de los iraníes se fue flexibilizando o agudizando un poco más. El pueblo se convirtió en títere de los titiriteros, y con métodos como el tenue alargamiento de las cadenas que sujetan a cada iraní del cuello, o con un tirón más fuerte, el gobierno ha entretenido a su gente durante ya más de tres décadas. Sobrevivieron y se hicieron fuertes aquellos que se adaptaron mejor al nuevo y despiadado sistema, donde hay que devorar para no ser devorado, lo cual logró algo mucho más peligroso que el mero hecho de tener un sistema político corrupto. El resultado alcanzado fue la corrupción de la población iraní, de las masas, de sus núcleos más personales. El iraní promedio se dio cuenta de que para sobrevivir en ese nuevo país se tenía que adaptar a sus reglas, tenía que aprender a mentir muy bien, a ventajear todo cuanto estuviera a su alcance, a infiltrarse en los cargos públicos y a sacarle tajada a esa semejante ventaja. Muchos aprendieron a hacer fortunas en base a la venta de las ayudas humanitarias que llegaban durante la guerra, o incluso hoy en día cuando lo mismo sucede luego de un gran terremoto o una gran inundación. Cada cual tuvo que aprender a escalar por el balde aplastando al que se le cruzara en el camino, desafiando hasta el extremo las reglas de la moral y la ética de un pueblo milenario.

El papel de la mujer tuvo un cambio más que radical. Ellas ya no podían lucir sus minifaldas ni sus peinados a la última moda europea, sino que se tenían que limitar a elegir un color de túnica no muy llamativo para cubrir sus cuerpos. Pero ese no fue en verdad el problema, ya que la revolución que se llevó acabo fue obra del pueblo, y como tal se eligió un régimen islámico. El problema real fue su denigración a un lugar mucho más penoso en la sociedad, no permitiéndole manejar, fumar en la vía pública o incluso salir del país sin permiso de un macho alfa en la familia. Fue entonces que se instaló el Hijab, que no es otra cosa que el atuendo islámico de las mujeres musulmanas, el cual pasó a ser de gran relevancia, a simbolizar la actitud sumisa de la mujer en la sociedad iraní.

Les recomiendo en este sentido que vean la película Persépolis, un largometraje que estuvo nominado a los premios Oscar como mejor película extranjera.

Hace pocas semanas una mujer iraní sufrió un ataque en plena ciudad de Isfahán, ciudad de increíble belleza y tradición. Ella iba manejando su auto, pues con el pasar de los años se fueron flexibilizando algunas cosas, y mientras se encontraba esperando en un cruce, repentinamente una moto con dos personas a bordo frenó junto a ella. En un abrir y cerrar de ojos, el acompañante del motociclista echó una sustancia a la cara de la mujer del auto. Ella se bajó agitada, limpiándose como podía la cara y al percibir que el líquido le quemaba todo el cuerpo a través de su ropa comenzó a desvestirse en plena calle. A todo esto la moto ya había desaparecido. Cuentan los testigos que al ver el comportamiento de la mujer varios de los transeúntes se apresuraron a no permitir que se desvistiera y la volvieron a meter en el auto, pensando que la mujer estaba loca. Pero resulta que no, ella no estaba loca, sino que alguien le había echado ácido sulfúrico en la cara y la ropa. El incidente no pasó a tener mayor relevancia para los medios, los cuales lo trataron como una posible venganza de un pretendiente frustrado, basándose en lo sucedido cerca de siete años atrás donde eso mismo le ocurrió a otra mujer, quien al negarle el matrimonio a un compañero de facultad sufrió un ataque de ácido.

Fue luego de algunos días que la conmoción se esparció por la gente de todo el país, cuando el mismo suceso se volvió a repetir una y otra vez, siempre en la ciudad de Isfahán. Los ataques empezaron a tener un denominador común. Las mujeres atacadas eran aquellas cuyo hijab no estaba acorde a los requerimientos islámicos estatales, eran jóvenes y bellas. Dio la casualidad que el parlamento estaba discutiendo en los últimos tiempos sobre la legalización de la reprimenda de parte de los ciudadanos a aquellas mujeres que no respetaran el hijab estipulado, aunque según los parlamentarios las medidas se basarían solamente en advertencias verbales. Pero todo esto se vio combinado con las declaraciones de algún que otro ayatollah en los rezos masivos de los viernes en las mezquitas, donde se alentaba a los buenos musulmanes a combatir las medidas del actual presidente Rohani, el cual aparentemente había flexibilizado un poco los controles sobre la vestimenta femenina.

Durante los primeros días y algunas semanas, el pueblo se manifestó en las calles en contra de estos ataques, de los incentivos del clérigo para estas acciones y de la pasividad del gobierno, el cual declaró tres días de luto por el fallecimiento de uno de los ayatolláh más sanguinarios de todos los tiempos y sin embargo no se pronunció al respecto de los ataques con ácido. La presión comenzó a aumentar en Irán, más y más personas salieron a las calles en protesta por las varias mujeres cuyos rostros quedaron desfigurados y sus ojos dejaron de ver para siempre. Algunos pudieron manifestarse mientras que otros fueron duramente reprimidos. Luego de un tiempo el presidente salió a condenar estos hechos mientras que el representante iraní ante la ONU declaraba solemnemente que esto seguramente había sido planeado por las potencias occidentales. Este argumento es el más común esgrimido por el Estado iraní cuando salen a la luz las cagadas más grotescas en las cuales el gobierno es sospechoso de su ideación.


Es a la distancia que con mucho dolor, un iraní que no habita aquellas tierras se pregunta, ¿por qué? ¿cómo nos permitimos llegar a esto? 

Ali.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Violento y sus amigos

En las inmediaciones del club Tabaré,  llegando a la Av. Américo Ricaldoni, un individuo amenaza a punta de pistola a una mujer y le arranca un bolso de sus manos. Antes de retirarse golpea el vidrio trasero del vehículo y sustrae una cartera que parecería ser un estuche de Laptop.
Salgo de atrás del contenedor de basura  y llamo al 911, suena y automáticamente se cae la llamada. Vuelvo a intentar, esta vez sí me responden. Le explico al operador lo que está pasando.  Mientras el delincuente se sube a una moto, otro la maneja, y salen por Brito del Pino...
Me acerco a la víctima, la mujer, obviamente  está petrificada. Se orinó encima y llora recostada al volante.
En el asiento de atrás hay una niña, los pedazos de vidrio están regados sobre sus piernas, tendrá unos 5 o 6 años. Desde su inocencia le dice a su madre: "Mami, no le diste plata a ese señor y se enojó, se llevó la compu!" Me siento en la vereda, al costado del auto, escucho a la nena que aun habla con su madre, empiezan a llorar...las dos.
10 minutos después llega el primer patrullero, les digo lo que vi, me toman los datos y me voy.
Me tomo el bus, se mueve un rato y el tráfico se detiene completamente, un desvío. Alguien golpea la puerta delantera para que lo dejen subir. El chofer abre y el tipo, mientras saca el boleto, le  dice que la policía está a los tiros a unas cuadras con unos chorros..."Parece una de cowboys"
                                                                                ***
Escribí estas palabras hace ya unos meses, en un borrador que apareció en un pen drive.
Lo leí varias veces, pensando…un poco en voz alta. ¿Qué puedo sacar de todo esto? 
Recordando, en una especie de reflexión vacía, poco objetiva…afectada por el egoísmo inherente a nuestra condición de seres humanos.
 Después de todo, había sido casi una víctima de esta sucesión de eventos desagradables. Me tocó vivirlos muy de cerca, sentí la violencia ahí cerquita. Los vidrios rotos, los llantos, el horror…el horror.
Continué en mi actitud desagradable y patética…
El puto gobierno, la puta sociedad, la puta violencia, los putos chorros y yo, un cobarde.  ¿Por qué no actué con más vehemencia? Un grito, algo que hubiera distraído al mal nacido…un arma… Eso, un arma…tengo que salir armado…
Difícil traer este relato a los confines de la paz y la esperanzadora idea de una sociedad mejor comenzando con una estética tan opuesta.
Al menos lo intentaré y seguramente, falle en el intento. Nada vende y seduce como la exposición de la violencia cruda y, más aún si por alguna razón nos sentimos relativamente cercanos a ella.
Parte víctimas, victimarios, testigos, jueces… roles que nos dejan con secuelas muy parecidas y que, en una suerte de masoquismo, los anhelamos desde estos y otros diferentes abordajes.
Busco culpables, así puedo descargar mi ira, con fundamentos.
Apunto al más abstracto de ellos.
 La sociedad… ¿Mi sociedad?...  ¿Qué sociedad?
En realidad nunca tuve muy claro este concepto…no en el sentido práctico de la nomenclatura en sí.
Pero en lo que atañe a una esencia palpable, como decir esto es lo que es…No, nunca pude.
Así que, y como reconozco, es de todos los responsables de la violencia, si no el más difícil de encarcelar, al menos, el más difícil de reconocer como victimario.  Acepto que una gran parte de esta responsabilidad se encuentra ahí, en ese estomago en continuo estado de digestión, al que llamamos sociedad.
Su contrato da la impresión de ser violado…mejor dicho, no acatado en muchas de sus partes.
Y no es algo para dejar de lado, que este contratito en sí, engendra cierta violencia para algunos.
Su teoría básica dice que para vivir en sociedad, los seres humanos acuerdan un contrato social implícito que les otorga ciertos derechos a cambio de abandonar la libertad de la que dispondrían en estado de naturaleza.

“Abandonar la libertad” Si eso no es violento hay que juntar firmas para canonizar a Lopez Rega…

Un poquito más en su núcleo, aclara que: un mayor número de derechos implica mayores deberes, y menos derechos, menos deberes.

La violencia se hace presente de nuevo y creo que no hay necesidad de explicarlo, esa frase se auto define sola.

Después, tenemos al obvio tercero en discordia, la fuerza que hace cumplir este arreglo (sé que es un contrato pero, prefiero la inconstancia a la redundancia) el estado.

Si, definitivamente empezamos mal, nuestra principal estructura…o una de ellas, tiene una base arquitectónica, comparable a un andamio de palos de escoba atados con bellos púbicos…públicos (¿?)

Aparece el estado…El Estado.  Esta cosa tan linda que hoy, convive con nosotros y parece haber existido desde tiempos inmemoriales apretando los testículos a suyos y ajenos. Fue introducida originalmente por Nicolo Machiavelli en su obra El Príncipe. 
No fue el único, hubo otros infradotados de esos que después nos enseñan a asimilar como genios, que arrimaron el bochín, pero fue este último anormal el que uso la palabra en sí, trayéndola del Latín “Status”…creo.
¡Si! correcto, uno le pega al jackpot, cuando no es otro que “El Nico”, el que nos introduce esta maravilla para siempre y deja en claro que “Los Estados y soberanías que han tenido y tienen autoridad sobre los hombres, fueron y son, o repúblicas o principados.”
Lindo por ahora, bien. Medio flojito el tema estatal y la violencia, ¿no?
Efectivamente, es un no rotundo.
En su definición simple, esta cosa es un concepto político que se refiere a una forma de organización social, económica, política soberana y coercitiva. 
Como si no hubiera nada de qué preocuparse, también hay que asimilar que este conjunto de instituciones no voluntarias tienen el poder de regular la vida comunitaria…
Soberana, coercitiva, poder, regular…estas son las palabras que tenía tatuadas la madre Teresa en los glúteos…Uno las lee y asocia paz inmediatamente... La violencia se disuelve con la magia de un hermano mayor que te amenaza con apretarte el cogote en una pinza morsa.
Tanto ataque a las estructuras e instituciones hace mal. “Precisamos estructuras” me decía una amiga a la que le di este borrador, “Tu visión del ser humano es bastante pesimista” me dijo otro.
“El problema es que estás enfocando esto en un tipo de violencia bastante extrema. La pobreza también es violencia” 
Observación que no por ser obvia deja de pasar desapercibida ante la mirada impávida de la mayoría de nosotros. Cuando vemos, por ejemplo, otro ser humano comer del mismo contenedor en el que yo, estoy vaciando la bolsa llena de excrementos de mi mascota. O una familia durmiendo, apretadita sobre los escalones de mármol, en las esquinas que forman Rio Branco y Paysandú.
(Tengo presente que es una aberración empezar una oración con una conjunción pero, se alinea con la idea de generar violencia así que, espero su comentarios y vestiduras rasgadas en nombre de las sanas costumbres ortográficas.)

Nos acostumbraron y nos acostumbramos a esa visión.  Es violenta, sí, pero no mueve las mismas tripas que la otra...la que nos ofrecen en forma espectacular…de espectáculo.
Los medios de comunicación, perversa maquinaria, una de las armas más peligrosas,  y que siempre ha estado en las manos equivocadas. Las nuestras.
 Si no fuera por ellos, los pueblos eslavos jamás se hubieran dejado arrear a campos de concentración disfrazados de centros de reubicación. Las Dictaduras latinoamericanas no hubieran enarbolado bandera alguna en nombre de salvaguardar las instituciones.
Así como también, en realidad, la revolución Francesa sería un puñado de Burgueses envalentonando hordas de trabajadores para hacerse del poder. La segunda guerra mundial, una lucha entre poderes acérrimos y no tan opuestos que eliminaron la amenaza fascista pero dejaron contemporáneamente a Francisco Franco y su acero, morir de viejos por la década del 70.

Según Chomsky, los medios de comunicación masivos tienen como su función principal entretener, informar e impartir valores y códigos de comportamiento que propiciarán que los individuos se moldeen a las estructuras sociales…
Él porque, es bien sencillo. Las masas necesitan ser cegadas y distraídas. No hay muchas maneras hoy de distraernos que aplicando la exhibición sin tapujos de una sociedad violenta.
“El Miedo es su único dios” Dice De la Rocha.
 El miedo genera violencia y controla al rebaño de esta manera. Pero como contrapartida, cae en un vicio de acostumbramiento, somos animales de hábito y hay pocas cosas a las que el ser humano no se pueda adaptar.
Tengo una eterna discusión con amistades, colegas y toda oreja que quiera prestar atención. En la que afirmo que la reacción ante un hecho violento no es la misma para nuestra generación que para nuestros predecesores o para aquellos que vendrán después.
Hipotéticamente, si nos encontráramos en medio de una balacera en donde presenciamos que alguien es acribillado con saña, mi bisabuelo reaccionaria de una manera muy distinta a la que reaccionaria yo, ante le hecho en sí. No es algo muy complejo de entender, mi exposición a este tipo de imágenes, ya sea en un modo virtual, me ha acostumbrado a no parpadear mucho. Los médiums de diversa índole nos machacan con estas situaciones. Video juegos, informativos, prensa escrita. Nos asustan para ejercer su control y a su vez, nos adoctrinan desde un punto de vista más subliminal a convivir con esta violencia.
El ejemplo que menciono unos párrafos más arriba es una clara muestra de ello. La indigencia es violenta, pero estamos tan habituados a ella que pasa desapercibida como tal.
Si continuamos con esta tendencia, no sería absurdo asumir que es solo una cuestión de tiempo para que hechos de violencia extrema, nos preocupen desde ángulo asociado al instinto de conservación que al rechazo de la violencia en sí misma.

En los primeros días de Noviembre,  radio, televisión y prensa escrita usaban sus plataformas para difundir la noticia de una joven asesinada y descuartizada a pocos metros de su casa.
El morbo y la falta de ética de algunos medios, que decidieron cubrir la noticia desde diversos ángulos. Como por ejemplo, revelando, sugiriendo e insinuando, comportamientos de la víctima que la situarían en la filosofía del “algo habrá hecho”. No solo tenían una naturaleza violenta. También, y es parte de su horrendo rol,  dividían a la opinión publica generando a su vez mas desunión y desacuerdo entre partidarios de una u otra opinión.  A todo esto y, obviamente nada es librado al azar, en medio de un clima electoral exacerbado por campañas de marketing, prometiendo la reducción de la inseguridad.

Cerrando este desvarío.
 En un país como el nuestro, con una densidad de población envidiable y con índices de violencia y criminalidad relativamente bajos para una región que convive con realidades muy diferentes. Resulta muy complejo para nosotros como individuos, entender que es un problema intrínseco, es necesario para las estructuras de poder y se encuentra amalgamado en nuestro ADN.
Pero lo que más nos sorprende y, esto debido a que equivocadamente pensamos que solo hace falta apretar algunas clavijas para resolverlo, es la incapacidad de las instituciones para implementar una solución.  Cuando, y como en míseras 2000 palabras trato de explicar. Son estos mismos organismos de contralor los que usan este cáncer el cual, al momento de ubicarnos en un bando, todos estamos en contra y pretendemos erradicar. 
Creo que fui muy iluso al principio, cuando pretendía llevar a un tono optimista todo este despropósito y palabrería. 
Y que ahora, ya casi sin espacio para seguir, arrimándome más al pesimismo, solo me atrevo a decir que la idea de un mundo sin violencia es una utopía en discordancia total con el Principio de razón suficiente.

Me pregunto, si no es este imposible lo que muestran, al abrirse, las puertas de la percepción…Pero eso es otra historia, mucho más entretenida…

Braulio Kröger.

lunes, 3 de noviembre de 2014

BICHO POLÍTICO

Bicho lindo si lo hay, el ser humano. Y si estrechamos la búsqueda a este pequeño y bendito gran país, la cosa se pone aún más interesante. Más allá de los discursos que señalan con el dedo índice y acusador a “la gente”, como dejándolo a uno siempre por fuera de todo lo que funciona mal en la sociedad, hay momentos puntuales en los que nuestra capacidad de mongolismo supera todo límite y sienta las bases para un espectáculo digno de ser disfrutado, siempre y cuando uno no entre en la rosca de sufrirlo, cometiendo el gravísimo error de tomar tan jugoso espectáculo como cosa seria.

Un nuevo año electoral comenzó hace un tiempito ya, y no sé si fue más jugoso el espectáculo de nuestros posibles representantes antes de las internas de Junio o lo que vino después, donde quedando solamente un candidato por partido los enemiguismos internos de cada color político se dejaron de lado para competir ferozmente hasta las pasadas elecciones de Octubre contra el villano de la otra vereda. Para entonces la táctica fue una sola: degradar todo lo posible al candidato rival (del mismo partido), para así demostrar que yo, candidato a la presidencia de la nación merezco ocupar ese lugar por el simple hecho de ser menos peor que el otro.

Y es entre estos sucesos que el ser humano demuestra una vez más ser un bicho de los más queribles, porque más allá de que estemos en el SXXI y nos creamos re especiales, avanzados con nuestros super smart phones, sabiondos e idóneos para conocer y descifrar los secretos del universo, en el fondo seguimos siendo ese niño que quiere seguir creyendo en Papá Noel después de que el compañerito de la escuela le haya dicho que el gordo barrigudo de Coca Cola no es más que un invento de los padres. Por estos lares, donde la historia marca disputadas batallas de la época post-colonial entre aquellos que seguían al quizás mayor genocida de nuestro país - más conocido como Don Frutos de quien hoy nos enorgullecemos, teniendo estatuas y calles con su nombre – se la daban a más no poder con los que iban detrás de un tal Oribe que lo único que hacía era reclamar que se le reconociese su cargo ganado democráticamente. Ya desde entonces los idealismos de quien daba el golpe de estado y los de aquellos más “nacionalistas” escribían las páginas de los enfrentamientos políticos que dieron a luz los llamados “partidos tradicionales” de esta pequeña nación.
Los años pasaron, mucha agua corrió bajo el puente y la naturaleza de aquellos que nosotros elegimos para que “gobiernen” nuestro país jamás cambió (léase la definición de Darwin Desbocatti sobre gobernar: colocar algún amigo en algún cargo y aprovechar para meter cuchara en algún negocio). Y a pesar de todo, el uruguayo sigue queriendo creer en sus candidatos, algunos más, otros menos, pero el desenlace de esta historia es el siguiente, según el punto de vista de este humilde servidor:

Muchos criticamos a los políticos sin darnos cuenta de que ellos son el fruto de lo que somos nosotros como sociedad. Si ellos están ahí, es porque nosotros los ponemos ahí. Si ellos llegan ahí, es porque lo que nos venden es lo que compramos, y es así como juntan los votos necesarios para llegar a la cumbre. Si ellos son unos incompetentes que están para la chiquita, es porque nosotros somos unos incompetentes que estamos para cuidar nuestra chacrita, y ellos nos representan de manera fidedigna. Pero como todo espectáculo, en esto hay también un jueguito que es lo que hace que sea “la gilada” la que se equivoca, la que cae en esa, mientras que “nosotros” somos los que la tenemos clara. Y la explicación es simple: somos ese nene que quiere seguir creyendo en Papá Noel. No nos basta con ver la historia y ver los hechos, nosotros seguimos creyendo que los del otro lado son los malos, mientras que nuestros candidatos son los buenos. No importa si alguien del partido “rival” tiene una buena idea, como es del partido ese que a mí no me gusta, toda idea quedará anulada por su color partidario.

La Estrategia de nuestros políticos en tanto se divide en dos:
- El año electoral
- Los años que le siguen a la elección del presidente, hasta las próximas elecciones.

Durante el gran año electoral esos maravillosos personajes se transforman. De repente le tienden la mano a los obreros, a la panadera, al peón y al pequeño empresario. Sin excepción visitan algún barrio pobre y cargan en brazos algún gurí con esa sonrisa practicada decenas de veces frente al espejo mientras sus panfletos ensucian y afean toda la ciudad. De repente, por arte de magia se indignan ante las injusticias, se nutren de alguna energía sobrenatural que les permitirá construir mil escuelas, crear diez mil puestos de trabajo, combatir las injusticias sociales y hacer que todos seamos ricos, todo esto bajando los impuestos lo cual lo hace extraordinariamente tentador. Quizás contraten estudiantes de arquitectura para que les vendan rifas para conseguir los fondos para tantos milagros, no lo sabemos aún, pero lo cierto es que el futuro se ilumina solo al ver a estos candidatos y escuchar sus discursos. Ya entrados en plena época electoral, quedando un solo candidato de cada partido esos ángeles protectores del pueblo atacan con ferocidad al otro ángel de la vereda opuesta. Se da una batalla entre ángeles, salen a la luz los más horrendos secretos, las más despiadadas calumnias, y de repente el espectáculo se nutre de “respetables” políticos que se vedetizan y denigran unos a otros, cayendo lo más bajo que se pueda en una dramática carrera cuyo objetivo es destrozar tanto como se pueda la imagen del adversario, a sabiendas de que lo mismo le está sucediendo a uno como político, pero eso no importa, se trata de matar o morir. Si todo sale bien y las encuestas nos favorecen, entonces seremos los nuevos gobernantes de la nación, habiendo ganado las batallas ante los rivales, siendo los que dan menos lástima entre todos, siendo los menos peores o al menos los menos golpeados, pues para llegar a donde llegamos tenemos que haber sido crueles e inmorales, hundiendo hasta donde fuera posible a nuestro adversario. La dignidad ha quedado de lado, de repente las más ridículas ideas surgen, acuerdos impensados salen a la luz, los viejos enemigos se unen y forman alianzas impensadas en épocas remotas, todo con tal de que los terceros en discordia no asuman el poder. Se crean partidos sensacionalistas que buscan captar minorías. Todo vale.

A nadie le importa el bien del país, el progreso colectivo, pues estamos lejos de darnos cuenta de que la única manera de lograr un bien estar legítimo es en conjunto. Ejemplos en el mundo sobran dentro de los cuales podríamos hablar de Japón o Alemania. Pero acá no, acá la historia es distinta, tanto para los políticos que luchan por llegar a la cumbre como para los infelices que los votamos. Un perfecto ejemplo salió a la luz en los pasados días, con nuestro querido Bordaberry y su “vine para que hagan mierda a Vázquez”. ¿Hacer mierda a Vázquez? ¿A Vázquez? No cabecita, vos no vas a hacer mierda a Vázquez. Vázquez va a seguir preocupándose por tener el jopo arreglado durante los años que vienen. ¡Con esta mentalidad, vos solamente vas a hacer mierda al país, al igual que la gente que piensa como vos! Esa gente – de la cual hay en todos los partidos políticos – que sueña con ver el fracaso del “rival”, aunque ello signifique el hundimiento de su propio país. Acá lo único que importa son los intereses partidarios. Hace pocos días, luego de la primera vuelta, estaba leyendo felicitaciones por ahí a gente que fue elegida por la ciudadanía para ocupar una banca en el parlamento y veía continuamente las palabras “por el bien del partido, para tener un partido fuerte, ahora a trabajar por el partido”, ni una palabra de “ahora a trabajar para el país”.

Pero una vez todo se calme y todos los bandos comiencen a sacar a sus heridos del campo de batalla, todo vuelve a la normalidad durante un tiempo. De repente los enemigos no son tan enemigos y todos tratan de recomponer su imagen. Ahora cambian las reglas de juego. Ahora hay oficialismo y oposición. Entonces, siendo oposición, ¿qué es lo que queda por hacer durante los próximos cuatro años? Sí, usted adivinó correctamente. La labor de los futuros candidatos e incluso los alcahuetitos don nadie dentro del partido consiste en hacer todo lo posible para que el gobierno de turno fracase. Toda traba en el camino será válida. Toda artimaña conspirativa será celebrada y ante el más mínimo traspié del oficialismo la ovación de la hinchada visitante será un rugido victorioso. Así pasarán cuatro años más, los que fueron minoría haciendo lo imposible por juntar argumentos para la próxima campaña electoral, ya que no tratarán de elaborar un plan para levantar al país, sino uno que encuentre las fallas de los que ya actuaron para dejarle en claro a “la gilada” que los que fueron gobierno no pueden volver a serlo.

¿Qué pasa con los votantes mientras tanto? Algunos se olvidan, siguen su vida, pero otros, los más resentidos hurgan diariamente entre las noticias, diarios o comentarios en cualquier medio de comunicación para desgarrar sus vestiduras en una explosiva protesta tras otra. Publican artículos en Facebook, twittean, hacen graffitis, maldicen, hacen lo imposible por ver tooooodo lo malo que el gobierno que ellos no eligieron hace, para quizás así ir haciendo fuerza desde ya para las próximas elecciones, para juntar algún votito para su partido. Entonces, estos niños que creen en su Papá Noel creen también en los milagros, piensan que su candidato podrá hacerlo todo mucho mejor y se ofenden si tan solo se llegara a cuestionar que quizás, si su candidato llegara al poder podría cometer errores. Entonces el espectáculo sigue, cada uno cuida su chacrita, ninguno va por el país, sino en contra de la otra parte de ese país que no está de acuerdo con ellos, con los de su partido, los que “tienen la razón”.

¿No es absurdo acaso hinchar por un partido político como si se tratara de un cuadro de fútbol? ¿No sería más sano evaluar las propuestas y acciones de los gobernantes dejando de lado a qué partido pertenecen? ¿No sería más razonable no invocar a la tolerancia en un mensaje facebookero para defenestrar dos palabras después a los que piensan diferente a uno, tratándolos de ignorantes e intolerantes en un mensaje de lo más intolerante?

El show se hace completo, pues no solo nuestros políticos dan lástima, con slogans que apuntan a las mentes más chiquitas, prometiendo y prometiendo, usando las mismas pedorras promesas de siempre, sino que los votantes se convierten en las vedettes de los medios como facebook o twitter. Disculpen que sea reiterativo, pero no hay cosa más horrenda que ver sus muros amigos míos, y ver cómo se ofenden por la intolerancia de los de la vereda de enfrente siendo ustedes mismos un perfecto ejemplo de desdicha e intolerancia. Toda la obscenidad reinante reluce y en esa interminable búsqueda de sumar aunque sea un voto más lleva a nuestros héroes a caer en lo más lamentable, y nosotros caemos con ellos. Desesperados, nos vemos obligados a ver un “partido Plancha”, vemos a nuestros candidatos arañándose en televisión como putas en celo en la tv de la vecina orilla, nos tenemos que fumar spots publicitarios horrendos, bajos, viles, que son un insulto a la inteligencia humana… pero evidentemente no somos inteligentes, somos el populacho, pues año tras año los mismos métodos le dan sus frutos a estos señores, esos mismos que te representan a vos, esos mismos que me representan a mí y nos hacen, queramos o no, parte del inmundo espectáculo.

¡QUE VIVA LA POLÍTICA PARTIDARIA!